Voyerismo: Una sociedad sexualizada
La comodidad para el usuario: Una trampa que nos adentra al Voyerismo.
Desde que las redes sociales se han hecho poderosas herramientas en la vida diaria. Los comercios del mundo adulto que se distribuían en revistas y DVDs, ya está en el pasado. Ahora puedes acceder a contenido adulto desde tu casa, en tu celular o cualquier aparato electrónico. Está comodidad algunos lo ven inofensiva, otros más conservadores deciden ignorarlo y pasar de ello, sin poder derribar el status quo se van a medios informativos del internet.
A todo esto, ¿qué es el voyerismo? Según la sociedad española de Medicina; es un "trastorno mental" en el que el individuo siente placer de observar, muchas veces a escondidas, a personas desnudas, que exhiben sus genitales, o que están realizando alguna actividad sexual. Lo curioso, que según Wikipedia es calificado como una "parafilia" para mantener las sutilezas.
En pleno 2024, podemos decir que a pesar de la negativa social y moral, estamos en una sociedad voyerista. Desde la comodidad de sus teléfonos, la gente se ha vuelto adicta a la dopamina y el placer sexual, desde los 6 años hacía adelante. La confidencialidad y la vergüenza de la población mundial hace que parezca que no es así. Pero si vemos las estadísticas de publicidad, y redes sociales que día a día son bombardean de contenido sutilmente sexual, da surgimiento a la curiosidad entre las mentes humanas.
Desde los años 00s, se ven recopilaciones de cortos en Youtube que suelen ver los jóvenes adultos por nostalgia pero lo que causa risa antes, deja de ser gracioso en la adultez. Los chistes para adultos están en todos los dibujos animados de la época. Incluso si sus padres se reían entonces y el niño quedaba confundido, ahora no hay tiempo para frustrarse y que el niño termine olvidado el chiste para adultos; ahora simplemente puede sacar su celular y buscar lo que le causó confusión, adentrándose al mundo voyerista.
La curiosidad ha sido un factor fatídico a todo esto, el acceso total se información con sólo un click, ha terminado por pervertir la mente humana al navegar los rincones más profundos del internet. Páginas para adultos, videojuegos explícitos, letras hipersexualizadas en la música, publicidades, comunidades sexuales, onlyfans, hasta aplicaciones de IA que recrean las más grandes fantasias sexuales de una persona promedio.
Los grupos sociales se han digitalizado y ahora obligan las personas ha pertenecer a grupos de los cuales se filtran toda clase de información que puede no estar de acuerdo con las normas sociales, estando normalizando conductas destructivas que llevan a los jóvenes por sobre todo a ver estos contenidos para adultos y acostumbrarse a ello.
Los usuarios terminan adoptando el voyerismo como vida diaria, aplicándolo todos los días en sus pantallas. Tanto con personas conocidas y desconocidos, el ojo humano termina queriendo satisfacer más sus gustos y van estos empeorando a medida que pasa el tiempo, porque el voyerismo puede ir bajando en valores hasta que se convierta en algo totalmente ilegal para los ojos de la sociedad, cayendo en el degeneramiento de parafilias sexuales y peligrosas.
Nos volveremos primitivos, pensando simplemente en el deseo, distanciados de la realidad. El concepto de que somos todos personas que deberían respetarse, olvidamos el origen de la sociedad por estos cambios que nos arrastraron en una ola de placer del deslizamiento de pantallas, aumentando dosis de dopamina y gratificación Instantánea para luego caer en cuenta de lo que estamos haciendo.
La sexualidad, exposición y información personal deberían ser propios de los usuarios y no del público en general. La falta de estos términos y distancia de valores causa confusión y miedo entre las nuevas sociedades, ya sea, por exposición a temprana edad, reputaciones arruinadas, incluyendo acoso y sentimientos de arrepentimiento.
La única solución es proteger la poca integridad que nos queda y no dejar que las empresas que manejan las redes sociales nos hagan un producto. Recuerda que si un producto es gratis, el producto eres tú.
Incorporar a la vida diaria una desintoxicación de las redes sociales y medios de comunicación, puede llevar a una regeneración de la corteza prefrontal del cerebro y la funcionalidad desde el principio. No dejemos que nuestro cerebro caiga en la sexualización absoluta o ya no podremos ver a las personas del mundo real sin sentir la necesidad de imaginar algo fuera de lugar. Necesitamos alejarnos de estos pensamientos y tener una relación saludable con las personas.
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